Por qué estudiar en Valencia

El clima y la variada oferta académica de grados, posgrados o másteres e idiomas se postulan como los argumentos definitivos para muchos estudiantes

Valencia es una de las ciudades favoritas de los alumnos europeos para realizar estancias fuera. Dos de sus universidades se encuentran en el ‘top 10’ de las que más Erasmus reciben, lo cual supone que más 4.000 personas de fuera de España eligen la ciudad del Turia cada año para estudiar.

A estas cifras hay que sumar los extranjeros del resto de centros, los que vienen a cursar un posgrado o los muchos que llegan fuera del programa de europeo de becas.

Por algo será, ¿no?

Valencia no solo cuenta con un excelente clima que ya es un atractivo de por sí, sino con una gran oferta de estudios que abarcan todas las áreas de conocimiento, instituciones públicas y privadas muy bien situadas en los rankings educativos mundiales y grados y posgrados innovadores y reconocidos a nivel internacional. A ello hay que añadir un ecosistema de emprendimiento en constante crecimiento que convierte la ciudad en un gran polo de atracción para las empresas.

El abanico de títulos ha experimentado un asombroso crecimiento en los últimos años con el fin de responder a las nuevas demandas profesionales y a los perfiles más punteros, sin abandonar las grandes áreas tradicionales del saber, en las que sigue siendo una referencia. «Estudiar en Valencia» es una iniciativa de LAS PROVINCIAS para convertirse en una completa guía de la oferta formativa valenciana.

Los estudios

La elección de los estudios universitarios es una toma de decisiones importante que realizaremos en la vida, ya que puede condicionar nuestro futuro. Por eso, lo ideal es que no sea una decisión tomada en un momento puntual, sino que se llegue a ella a través de un proceso en el que puede resultar útil contar con los padres, profesores u orientadores.

Entre los elementos a tener en cuenta no hay que olvidar informarse sobre la realidad laboral de la profesión que nos gusta, los distintos itinerarios formativos, la estructura de los estudios o los programas de prácticas en empresa, que nos abrirán la puerta al mundo del trabajo.

En ese proceso también hay que valorar la personalidad y las habilidades de cada uno. La empatía, la timidez, la capacidad de adaptación a los cambios… y relacionarlas con nuestras aficiones, el conocimiento que tenemos de determinada área, las ganas que se tengan de estudiar más o menos tiempo (no es lo mismo estudiar Medicina que Periodismo, por ejemplo), etc.

La universidad

Una vez que sabemos qué estudiar, toca decidir dónde. En muchas ocasiones esta decisión se toma teniendo en cuenta la cercanía a la casa familiar, pero en una ciudad como Valencia, con una oferta tan amplia hay que tener en cuenta muchas más cosas.

Lo ideal sería no solo tener en cuenta los servicios que proporciona la universidad en cuestión, sino ir más allá y consultar el plan de estudios en concreto del grado que nos interesa, así como las actividades que realiza ese departamento o escuela. También puede ser de utilidad conocer la lista de profesores que imparten las clases y consultar sus currículos o preguntar a ex alumnos del mismo.

Especialización

Quienes ya tomaron esa decisión hace tiempo y ahora quieren cursar un posgrado, Valencia también dispone de una gran variedad de cursos y másteres que pueden servirnos para ampliar conocimientos sobre un tema en concreto que nos interese y especializarnos o actualizar nuestra formación.

Un posgrado es una inversión de tiempo y dinero, por ello la decisión hay que tomarse haciendo antes un buen estudio de mercado. En él, debemos tener en cuenta de nuevo lo que valoramos a la hora de elegir carrera, pero es interesante hacer aún más hincapié en las demandas del mercado laboral.

Por lo general, las universidades adecuan su oferta a la actualidad, pero consultar las ofertas de empleo en los portales web, acudir a seminarios o charlas profesionales y la propia experiencia laboral puede ayudarnos a tomar una decisión más acertada.

Competencias blandas

Por otra parte, cada día más las empresas valoran que sus trabajadores estén formados en los que se conoce como competencias blandas (soft skills). Estas tienen que ver con las aptitudes, rasgos de personalidad, conocimientos y valores adquiridos como las habilidades comunicativas y para relacionarse, la creatividad, la capacidad de trabajar en equipo, la responsabilidad, la honestidad, el compromiso o las actitudes proactivas.

Por ello, no está de más averiguar si los planes de estudio introducen materias transversales como comunicación eficaz, gestión de conflictos, de las emociones o coordinación de equipos que luego van a resultarnos útiles.

Internacionalidad

Valencia recibe cada año a miles de estudiantes, ya lo hemos dicho, pero también miles de los alumnos de aquí salen a hacer lo propio por todo el mundo. Y es que, en un mundo global como el actual, tener una visión de internacionalidad es básica a la hora de enfrentarse al mundo laboral. Por ese motivo se ofertan grados y posgrados bilingües y con estancias en el extranjero.

Aprender una segunda lengua o tercera, es esencial para afrontar el mundo y buscar empleo. Los más ‘típicos’ como inglés, alemán o francés, pero también otros que con la globalización cada día abren más puertas como el chino o el ruso.