Mesas redondas sobre posgrado

Facilitar herramientas para el éxito profesional, objetivo de los grados universitarios

Un grupo de expertos en titulaciones superiores debaten sobre el futuro y la empleabilidad de los actuales estudios

La utilidad, los contenidos y los objetivos de los cursos de postgrado y los másteres fue el tema de debate en el Foro de Expertos de LAS PROVINCIAS donde participaron Gerardo Manuel Antón Fos, vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado del CEU; José María García, director de Área de Postgrado de ESIC Valencia; Lucía Egea, directora del Centro Universitario EDEM; José Portilla, director de Innovación y Escuela de Negocios de Florida Universitària; Manuel Martínez, director de la línea de posgrado y másteres en Barreira Arte + Diseño; y José María Guijarro, director de la Escuela de Postgrado de la Universidad Europea Valencia (UEV).

El moderador, Ángel Ramírez, pidió a cada representante de los centros formativos una breve exposición de su oferta docente. Lucía Egea señaló que esa oferta en EDEM «ha crecido en los últimos años de forma exponencial». Bajo el lema ‘formar para insertar becando’ «la idea de nuestra Escuela que en estos momentos ofrece cuatro másteres, es retener el talento en la Comunitat», señaló. José Portilla afirmó que en Florida Universitària se ha ordenado la oferta de postgrados, y sus programas formativos se pueden catalogar en dos grupos; los de capacitación profesional y los dirigidos a emprendedores. «Luego hay varios másteres para la empresa y un MBA executive. Otros vinculados a la industria automovilística, a la industria agroaliementaria y otros especializados en turismo, psicología y recursos humanos», dijo.

Gerardo Antón señaló que los cursos de postgrado del CEU abarcan todas las áreas y son principalmente presenciales. «Ofertamos másteres universitarios y propios que forman en áreas específicas. Además incorporamos formación en liderazgo en algunos de nuestros programas. .Nuestra oferta es amplia y adaptada a la demanda del mercado laboral», aseguró. José María García, de ESIC, precisó que su oferta se dirige siempre al mundo de la empresa, que ha ido cambiando fruto de la evolución de los últimos años. Primero se centraron en los MBA «para darles la potencia que requieren». «En segundo lugar se impulsaron los másteres especializados que descienden a las necesidades concretas de las empresas y cubrimos áreas estratégicas. Y en tercer lugar los másteres oficiales, como el de recursos humanos y el de gestión digital de la empresa».

Manuel Martínez, de Barreira A+D, remarcó que su escuela, con  sesenta años a sus espaldas, es «especialista en diseño y creatividad,  con másteres de moda, interiorismo, nueva artesanía, diseño gráfico, animación, producción de contenidos publicitarios audiovisuales, escritura creativa, ilustración  profesional, diseño de producto y diseño UX/UI. Nuestra obligación es vincular los estudios con el mundo laboral, tanto nacional como internacional». José María Guijarro, de la UEV, señaló que ofrecen 29 programas de postgrado y que ha habido un cambio en los últimos años «para  adaptarnos a la realidad del mercado.

El área de la salud es prioritaria para nosotros y luego la arquitectura y la edificación. Después las ciencias sociales con MBA muy orientados a determinadas especializaciones. Uno de nuestros postgrados más prestigiosos lo hacemos junto con la Universidad de  Berkeley y somos líderes en programas online», afirmó. Lucía Egea, de EDEM, comentó que el mundo cambia y lo hace a gran velocidad, «por lo que ceñirse a la normativa de Bolonia con grados que son muy generalistas hace necesarios postgrados específicos para los recién licenciados».

José María García apuntó que el  mercado es cada vez más exigente y contrata a los mejor preparados, por lo que los postgrados se han convertido «en un elemento diferenciador». «En los currículums se valoran estos cursos, además de ser un síntoma de motivación del propio candidato. Son fruto de la exigencia del mercado laboral». Para Gerardo Antón, Bolonia marca dos tipos de grados: «los que mantienen su estructura regulada y los demás que han pasado a 4 años y son muy generalistas y con muy poca especialización, por lo  que hace falta formación adicional». Portilla, de Florida Universitària, señaló que Bolonia ofrece la oportunidad de poner en valor los postgrados. «Ahora la ventaja es que en los cinco años que antes se cursaba un título universitario, se obtiene un 4+1, es decir, un grado y un posgrado».

Discrepó en que la inserción laboral sea muy difícil sin esos cursos porque «nuestros alumnos de ingeniería encuentran trabajo sólo con el grado, sin necesidad de cursar un postgrado». «Cuando entras en la empresa lo haces por lo que sabes hacer  y es más tarde, cuando empiezas a crecer, cuando te hace falta un curso de epecialización. Por eso yo recomendaría los másteres como un paso posterior», apuntó. Guijarro, de la UEV, recordó que en alguna profesiones el postgrado es necesario «porque es habilitante, como ocurre con el Derecho o la Arquitectura, ya que no puedes ejercer si no lo tienes». También quiso ser autocrítico y admitió que a veces «con las denominaciones de los programas lo que hacemos es marear a la sociedad». «Hay una barrera en cuanto a los créditos universitarios y te encuentras ofreciendo programas que no  están definidos claramente». Gerardo Antón distinguió entre los postgrados universitarios regulados y los propios de cada universidad.

En esa línea reconoció igualmente que hay cierta confusión con la denominación de los másteres. Lucía Egea comentó «la importancia de que todos respetemos la terminología. Un máster son 60 créditos en los programas oficiales y en todos los títulos de EDEM». Para el representante de Barreira A+D es mucho más importante «el conocimiento que has adquirido que la oficialidad del título». Egea coincidió en este punto puesto que lo que se enseña «es el saber ser» y el contacto directo con  una empresa «no se enseña en los libros». De igual forma, en Florida Universitària prefieren a la persona que ha vivido la experiencia laboral antes que al teórico que desconoce la práctica.

  • Gerardo Manuel Antón Vicerrector del CEU

    «Recibimos cada año 600 alumnos extranjeros nuevos y vienen de 70 países»

  • José María García Director de Posgrado de ESIC

    «Es un orgullo que nuestros alumnos tengan un 93% de empleabilidad»

  • Lucía Egea Directora del Centro Universitario EDEM

    «Nuestro máster nació para frenar la fuga de talentos en la Comunitat»

Victoria Gómez, de Florida Universitària, apuntó que ahora hay universidades con grados generalistas y otras con grados especializados. «El regulador no tiene claro el modelo porque le falta una visión amplia de lo que queremos. Son procesos muy largos, que se eternizan, y falta flexibilidad para aceptar propuestas más disrruptivas. Hace falta una mentalidad más abierta para asumir este cambio de paradigma».

Para José Manuel Amiguet, del CEU, todo sistema tiende a autorregularse. «Se ponen cortapisas para poder encajar ese proyecto en una realidad que no es la tuya y que luego hay que adaptar a tu comunidad autónoma, donde también van a evaluar ese proyecto. Se protege un status quo y el proceso se ve frenado, esto dentro de un marco europeo lo hace también bastante más complejo».

Lucía Egea consideró que el trámite administrativo ralentiza los tiempos para lanzar un grado cuando ya se ha detectado esa necesidad, a lo que tanto José Manuel Amiguet como Victoria Gómez añadieron que se busca además el reconocimiento internacional de esas titulaciones porque es necesario mirar fuera de nuestras frontera. Para Jorge Blasco, de UEV, el regulador «nos tiene que ver como un aliado y es conveniente un cambio en los procesos porque es cierto que nosotros somos ágiles».

Destaca Susana Milán, de Barreira A+D, que siendo las suyas materias muy específicas y reguladas, «el proceso no ha sido especialmente lento porque hasta hoy hemos estado llevando el mismo camino que el plan Bolonia; es ahora cuando vamos a solicitar nuevas titulaciones adicionales».

ESIC, según Vicente Fuerte, es defensor de todos los procesos que mejoren la calidad de los grados aunque haya otros indicadores como el hecho de que los alumnos tenga trabajo en cuanto acaban. «El plan Bolonia lo que dice es que miremos más a la empresa y que no dejemos de formarnos permanentemente». «Para mí un indicador de cómo van las cosas es cómo les va a mis antiguos alumnos de 7o, 8o y 9o. Los tres aspectos fundamentales de nuestra enseñanza son: la economía digital, el enfoque global y el emprendimiento dentro de la empresa».

Para EDEM, en opinión de Lucía Egea, internacionalizarse es fundamental, razón por la que el 50% de sus clases se imparten en inglés y se «toca empresa» desde el principio. «No puedes sacar al mercado a personas que no saben trabajar. El emprendedor no sólo es el que crea su propio negocio, también el que se inserta en una organización y mejora la estructura de empresa».

En el caso de Barreira A+D, Manuel Martínez señaló que la profesionalización del alumno «se consigue invitando a dar clase a profesionales de renombre de estas especialidades». Lucía Egea insistió  en que el máster de EDEM surgió «para frenar la fuga de talentos y es la empresa la que paga los estudios para que el profesional se quede. No podemos marear a la gente con títulos cuando lo que hace  falta es dar al mercado lo que demanda». García apuntó que en determinadas carreras el graduado tiene una empleabilidad casi inmediata, «pero no hay puestos de ingeniero para todos los ingenieros y es en  ese punto es donde pueden necesitar una especialización.

Es el caso de nuestro MBA donde más del 50% de los alumnos son ingenieros que acaban de terminar. Lo importante es ser muy consciente de la realidad empresarial».  Para Gerardo Antón, vicerrector del CEU, «la movilidad de los profesionales y estudiantes es muy elevada para satisfacer la demanda de un mercado global». Egea se mostró partidaria de formase fuera de España, «no como antes que  era para aprender inglés, sino para vivir una experiencia que hace ver las cosas de distinta manera a la vuelta».

Guijarro, de la UEV, consideró que es el mercado el que te impone un máster propio de la Escuela o uno oficial. Si bien el regulador, en el caso del postgrado  oficial, es muy duro y hay que someterse a sus estándares. Los programas no son baratos y el alumno busca una rentabilidad. Portilla dijo que vivimos un momento  decisivo en el que «el sistema universitario se ve obligado a transformarse y avanzar al mismo ritmo que lo hace la sociedad. Quedarse atrás no es una opción. Florida Universitària trabaja desde  hace años en este proceso y ha logrado una metodología única adecuada a esas nuevas necesidades». José María García señaló que hay una problemática entre grado y postgrado que consiste en llevar  la empresa hasta las aulas. «No deben estar separadas sino totalmente vinculadas al mundo de la empresa».

Ante la cuestión de si es el mercado el que dicta los programas o las escuelas las que se avanzan con sus previsiones, Portilla aseguró  que son ambas cosas. «El mercado pide el postgrado y este de adapta a lo que se necesita. Ir muy por delante es un handicap porque te puedes equivocar. El foco siempre debe estar en el alumno que es quien te paga y quien te elige». En este punto Lucía Egea recordó que por eso en Mercadona llaman al cliente ‘el jefe’. «Ahora es el mercado el que tira y el que  te dice los que necesita.

Hay que escuchar al jefe en lo que te dice y en lo que no te dice y hacer un producto para cada necesidad». Guijarro, de la UEV, añadió que ellos compiten con estrategias porque el mercado local presencial es limitado. «Es el alumno quien debe analizar sus necesidades y la oferta formativa no debe restringirse a profesionales locales, hay que traer gente de otros lugares para contribuir a una buena formación. Al final la mejor publicidad es tu egresado que sale y habla bien de ti y sirve además para alimentar  el orgullo de pertenencia», aseguró.

Antón insistió en que es ‘el jefe’  el que marca lo que se le debe ofrecer «porque es inteligente y tiene  mucha información. Hay una selección natural de títulos». Lucía Egea apuntó que las escuelas compiten pero de forma colaborativa. «En EDEM no tenemos interés en sacar al mercado  algo que ya existe, queremos que la tarta crezca». García reconoció que el canal más importante «para que el alumno llegue a nosotros es el boca a boca». Eso nos marca y nos pone  un distintivos, hace que destaquemos por una serie de aspectos concretos. Por otra parte, admitió «anticiparse mucho es difícil pues nadie sabe lo que pasará el año que viene, lo que tenemos que hace es ir a la par con el mercado»

  • Manuel Martínez Director de Másteres de Barreira A+D

    «Queremos generar profesionales de primer nivel en Valencia»

  • José Portilla Director de Innovación de Florida Universitaria

    «Vivimos un momento decisivo en el que el sistema tiene que avanzar»

  • José María Guijarro Director de Posgrado de la UEV

    «La oferta formativa no debe restringirse a profesores locales, hay que traer gente»

Manuel Martínez comentó que «en Barreira A+D apostamos por propuestas diferentes asociándonos con profesionales ampliamente reconocidos, nacionales e internacionales». La responsable de EDEM insistió en que su objetivo es retener el talento en la Comunitat. «Aquí hay mucho que hacer y nuestras empresas deben crecer e internacionalizarse. También queremos que empresas de fuera vengan a la Comunitat».

Guijarro, responsable de la UEV, se sumó a la idea de que «no sólo se trata de retener, sino también de atraer el talento; porque el alumno que viene a estudiar a Valencia se suele quedar aquí en un porcentaje altísimo por nuestra calidad de vida. Para Portilla, de Florida Universitària, «nuestro foco es también el tejido empresarial valenciano. Somos la única universidad 100% valenciana. Nacimos para dar respuesta a las necesidades profesionales de nuestro entorno, pero hemos llegado a nuestro 40 aniversario con una visión global.

Unimos lo global, como centro integrado en un mundo globalizado con un claro espíritu de internacionalización, y lo local, como centro valenciano que ofrece conocimiento y talento a su entorno más cercano». José María García destacó la implicación de ESIC con Valencia donde lleva ya 33 años aunque sea una institución nacional. «Tenemos un área de desarrollo profesional muy potente, se ofrecen prácticas desde el minuto cero y acompañamos después al alumno con una bolsa de trabajo. Nos enorgullece que nuestros alumnos tengan un 93% de empleabilidad una vez acabados los estudios». Por su parte, Gerrado Antón señaló que el CEU pertenece a una fundación presente en Valencia desde el año 1971.

«Tenemos alumnos de 70 países distintos y cada año recibimos unos 600 alumnos extranjeros nuevos. Por lo tanto para nosotros es importante retener el talento pero no podemos estar cerrados a un mercado global. La movilidad territorial es una realidad en Europa». Lucía Egea añadió que la experiencia internacional es la que hace que los alumnos regresen con conocimiento de causa y sepan valorar lo que tienen cuando han podido comparar. Por último, el representante de Barreira A+D dijo que «poner Valencia en el mapa es uno de nuestros objetivos, y para ello es importante potenciar lo que tenemos aquí para generar profesionales de primer nivel. Nos interesa construir una profesión sólida en Valencia», concluyó.